| 1.-
Escoja un lugar adecuado para la siembra, algunas plantas
requieren para su buen desarrollo y floración de una
exposición a pleno sol y algunas otras a semi-sombra.
2.- Prepare
el suelo donde se va a sembrar agregando de 5 a 7 cms. de
materia orgánica. De preferencia que sea Peat Moss, una
paca de 6 pies cúbicos rinde aproximadamente para cubrir un
área de 10 metros cuadrados. (La materia orgánica debe de
ser agregada cuando menos una vez al año, ya que esta se
descompone y se convierte en humus). Si es la primera vez
que se va a preparar el suelo, agregue por vez única de 4 a
5 cms. de arena sílica. Por último, agregue fertilizante
de lenta liberación, de preferencia OSMOCOTE 14-14-14,
espolvoreando este sobre la superficie. Una vez puestos los
agregados, incorporarlos al suelo mediante un dielmo o un
tiler a una profundidad de 25 a 30 cms, buscando que la
tierra quede bien suelta y libre de terrones.
3.- Nivele el
suelo para que el riego sea uniforme en toda la superficie.
Se puede crear un pequeño talud hacia atrás para que toda
la plantación tenga más vista y lograr un efecto de masa
de color.
4.- Proceda a
plantar sus plántulas de charola o de maceta dando un
espaciamiento de 20 a 30 cms dependiendo de la variedad a
trasplantar y buscando siempre el lograr 3 líneas o más y
en alineamiento en tres-bolillo para lograr un buen efecto
de color. Las plantas se deben de plantar al nivel original
de tierra que traían en el contenedor y nunca enterrarlas
de más para evitar pudriciones. Las únicas excepciones a
lo anterior son: los cempoales, salvias y repollos de flor,
donde enterrarlas de más les proporciona un mejor soporte
sin riesgo de pudrición.
5.- Una vez
efectuada la siembra se deberá regar con una fuente de agua
ligera que no tumbe ni desentierre lo recién trasplantado.
Los riegos durante las dos primeras semanas deberán ser a
diario y abundantes, buscando siempre que sea temprano por
la mañana para evitar que el sol las vaya a quemar. Pasando
este período de adaptación se podrán ir espaciando los
riegos, el intervalo dependerá de las condiciones
atmosféricas. Las variables que más influyen para
determinar la frecuencia de riegos son: el viento, la
temperatura y la humedad en el ambiente.
6.- Después
de efectuar el riego posterior al trasplante, es necesario
aplicar insecticida contra la cochinilla y el caracol.
Repitiendo la aplicación a las dos semanas y posteriormente
cuando se presenten períodos de alta humedad.
7.-
Inspeccione periódicamente sus plantas para detectar
cualquier tipo de plaga o enfermedad y aplique en caso
necesario el insecticida o fungicida recomendado par su
control.
8.- Por
último, para prolongar la vida y floración de sus plantas,
es necesario remover periódicamente mediante el uso de
podadera las flores que hayan rendido.
LES DESEAMOS
MUCHO EXITO CON SUS FLORES
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